martes, 19 de noviembre de 2013

domingo, 17 de noviembre de 2013

Nace el día en la luz de la mañana


Nace el día en la luz de la mañana
y la noche se inunda con la luna
por no morir en la penumbra vana
y no yacer en la infernal laguna.

Sin rival reina el sol sobre la vida,
las estrellas nos muestran el camino
por proteger a la pasión dormida,
por alejarnos del dolor dañino.

Pero el día es fugaz y pasajero
y la noche en las nubes se nos muere
perdiendo entre las sombras al viajero.

Y sin sol, sin estrellas, ya no quiere
el caminante seguir el sendero
y le pide a la muerte que lo espere.

sábado, 16 de noviembre de 2013

A una bandera rota, embarrada


Caída de las manos de los hombres,
perdida entre la tierra cenagosa,
rota bandera en la temida noche;

luchaste con valor, y por las rosas
tu vida ya perdiste para siempre,
tú que te alzaste por no ver las sombras.

Caíste ante las huestes de lo breve,
fugaz, de lo vacío y cotidiano,
lo que es banal, lo que no llora o siente.

Perdiste la batalla, luego el llanto,
el duelo de tus últimos guerreros,
aún resonó para cantar tus salmos.

Rompió tu asta en pedazos en el fuego,
la sal de los rencores cotidianos,
hasta no ser más que un recuerdo etéreo.

Luchando, tus colores eran magnos:
el rojo de las rosas te vestía
y te cubrían los más blancos paños.

Perdiendo, tu destino se cumplía,
pues todo lo que empieza ha de acabar
para poder, pues, renacer sin prisa.

Alzándote, lograste ya ganar.
Contigo, con tu imagen y promesa
somos capaces de volver a amar

como antes, cuando todas las respuestas
yacían en los versos tan serenos,
tan inspirados de los grandes poetas.

Contigo, volveremos a los cielos
rasgar con las canciones dedicadas
a nuestra lucha, nuestro amar eterno.

martes, 12 de noviembre de 2013

Despedida


Te digo adiós hoy como avanza el agua,
te digo adiós como quien despierta de un sueño
y se ve forzado a afrontar la mañana.

Te digo adiós sin el sonido de un beso,
te digo adiós como quien cierra los ojos
y se entrega al silencio.

Al silencio que todo lo tapa uno se entrega
cerrando sus ojos,
dejando que crezca la hiedra,
que el agua penetre hasta el fondo.

Adiós digo a los cielos y a los campos verdes,
adiós a lo joven y a la tierna mirada,
adiós a la tierra donde las musas mueren.

Te digo adiós hoy como una roca horadada,
te digo adiós con el vacío ausente
que siente mi alma.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Dolor y silencio (IV)


Rasgado en dos, como una vieja cometa rota
olvidando cómo con el viento se jugaba,
cómo sonaba silbando el suspiro y la nota.

Viviendo con ganas de recordar lo que amaba,
de recordar el rocío y la lluvia temprana,
las gotas goteando, los roces que añoraba;

deseando escapar ya del pasado al mañana,
pero temiendo perder en ello tu sonrisa,
tu voz valerosa que ya es vacía y lejana.

Pues entre ilusión e ilusión no corre la brisa,
en el sueño me debato perdido en el viento
entre ser tu sombra sincera o alma imprecisa.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Dolor y silencio (III)



Días son otros que penas me da por decir,
donde todo es la misma tempestad ilusoria
porque el nombrar lo imposible equivale a mentir.

Digo que el aire revuelve el olor de la escoria;
digo que el mar y la arena por siempre combaten;
digo, así, que en imposible torno la victoria.

Llegan callados los sueños que tristes debaten
sobre la paz o la guerra, el amor o el olvido,
y en poco se olvidan los corazones que laten.

Lejos me quedan los lloros, el luto perdido,
pero en la calma se oculta la aviesa derrota
pues el ser del olvido es olvidar lo que ha sido.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Dolor y silencio (II)


Tengo días en que todo lo bello evidencio:
voy por la calle nombrando, creando ficciones
de risas y amores, y todo lo diferencio.

Digo, así, que en el aire se dibujan canciones;
digo: «las olas perfilan tu nombre en la arena
y la tierra»... del mundo solo nombro los dones.

Pero entonces mirada triste, rostro de pena,
ojos llorosos con un llanto no muy lejano
de quebranto, de percibir la vital condena

que el mundo otorga a los vivos por su cruel mano,
pues todo lo que nace algún día ha de morir
solo, sin ti,... las palabras se mueren en vano.