miércoles, 6 de noviembre de 2013

Dolor y silencio (I)


Rasgado en dos, cual árbol partido por el viento,
se mece mi cuerpo en la tempestad de la vida
de un lado hacia otro, sin detenerse un momento.

A veces gravito hacia la esperanza perdida
como un perro abandonado que ronde su casa
buscando migajas en la mañana dormida.

Otras, me canso de ser de los fuegos la brasa,
los restos que quedan en la herida supurando,
el rápido resplandor que entre los rayos pasa.

Entre estos dos seres, dos corazones andando:
uno grita en dolor, otro buscando el silencio
y un ronco y atroz rugido artero resonando.

viernes, 1 de noviembre de 2013

La ciudad innominada



  Retorcidas callejuelas que se pierden en la noche, oscuros recovecos donde se desatan las pasiones, senderos de tierra que entierran los amores. Así eres tú, estos son tus atributos, tus encantos y deleites. La ciudad donde el día es más oscuro que la noche, pues el alba trae la muerte y en la noche todo se esconde.

  Patios perforados por las escalas de los amantes, sucias tabernas que escancian el vino del olvido, casas de hechiceras donde se desvirgan las doncellas. Esto es lo que eres, sin florituras ni artificios. Ciudad donde el sexo despeña al amor a su muerte y los padres en el engaño duermen.

  Jóvenes siguiendo a prostitutas cojitrancas, viejas cuyo nombre resuena al entrechocar las piedras, señores y señoras que se arrojan al suicidio y la venganza. Esta, ciudad, es tu esencia, pura y llanamente. Lugar de matones y casquivanas, de putas sabias y damas engañadas.

  Tendrías tantos nombres que ni siquiera te han nombrado: Sión, Babilonia, Toledo o Salamanca, ¿qué más da? Un nombre solo encierra distinciones sin sentido de ese todo que es el mundo. Y dime, ciudad, ¿qué eres tú sino el mundo en que vivimos, con sus penas y aflicciones? Porque tú eres todo lo que brota, la esencia pura del ser. Tú eres todo lo que brota y todo lo que muere, pues el nacer lleva al morir como el vivir lleva al pecado in hoc lachrimarum valle.

  En esto veo, mis amigos, la ignominia de Dios.

jueves, 31 de octubre de 2013

No amar


En los silencios se define el mundo,
en los espacios entre tus palabras,
en el decidirnos a no ser uno;

por eso nunca debes decir que amas:
nombrar es convertir en artificio
y el artificio siempre queda en nada.

Nombrar algo es darlo en sí por perdido,
sembrar en el ser las contradicciones,
admitir la derrota, el olvido.

Nombrar es revivir cientos de errores
en que la palabra ha sido forjada.
Por eso, no llores, no ames, porque

son los mares los que se hacen de lágrimas,
del llanto turbio surgen los océanos,
de la esperanza renacen las playas.

De estas cosas el mundo está repleto:
de definir el amor por ausencias,
de sentir la música por silencios.

martes, 29 de octubre de 2013

A una rosa muerta


De las más altas cumbres la trajiste:
en tu seno recorrió los caminos
del profundo mar, de los densos pinos,
grabando los momentos que viviste.

Era una rosa de risa de plata,
de largos silencios estaba henchida,
de cortar su tallo había una herida
de la luz de luna, de ojos de gata.

La muerte se le acercó inesperada,
en silencio por creerla dormir,
mas ella aún sintió su brutal lanzada.

Y la parca así le escuchó decir:
«Vivir por vivir es ser engañada
y el que está muerto no quiere morir.»

sábado, 26 de octubre de 2013

Ángel apátrida, fuego apagado


Ángel apátrida, fuego apagado
cayendo en picado del alto cielo
cual ídolo vano del sentimiento,
del ser, del canto tan corto y tan largo.

Luz de tinieblas, camino ya andado
que desprecia al solitario viajero
que en la noche recorre tus senderos
en el silencio, siguiendo tus pasos.

Armas vacías matando al soldado,
hacedor de palabras, al guerrero
de guerras perdidas, que forja versos,

templa metales, palabras de daño,
filos sin hoja, sin alma, sin sangre,
que jamás han de llegar a tocarte.

lunes, 14 de octubre de 2013

Tres cosas


Lo inenarrable es el silencio,
lo inenarrable es la mirada perdida,
lo inenarrable son los errores pasados
y el hablar de más y el soñar despierto;
lo inenarrable es tu sonrisa.

El olvido es el pozo de la ausencia,
el olvido es la boca cerrada y el labio serio,
el olvido es el anhelo de las lágrimas
y el deseo de no ser y la esperanza de ser nada;
el olvido son tus ojos.

Lo solitario es un rincón oscuro,
lo solitario es esa nota que no duerme,
lo solitario es el terrible castigo
que nos aguarda a los poetas, a los desheredados;
lo solitario es tu silencio.


jueves, 3 de octubre de 2013

A una polilla (canción)


Volviendo de noche a casa
vi una encendida polilla
naufragando sin cesar
en la luz de una bombilla.

Dime, polilla que bailas
con la muerte y con la vida,
¿de dónde es que de ti brotan
esas manías suicidas?

La noche tus alas besan
cual mariposa caída,
pero tu cuerpo aún se impulsa
deseando el falso día.

En lo oscuro tú reinabas
con bello cetro de plata;
ahora al sol tú te diriges
para volverte su esclava.

Dime, polilla que bailas
con la muerte y con la vida,
¿de dónde es que de ti brotan
esas manías suicidas?

Naciste sola y creciste
en la noche, noche noche
sin pensar más que en tu risa,
en tus ojos y en tu goce;

pero ahora te encandilas
de ese día, día día
derramando así tus lágrimas,
tu perfume y tu sonrisa.

Dime, polilla que bailas
con la muerte y con la vida,
¿de dónde es que de ti brotan
esas manías suicidas?