viernes, 11 de abril de 2014

Como una nube, solo caminaba


Como una nube, solo caminaba
flotando sobre valles y colinas
cuando, de golpe, vi una alejada
multitud de narcisos infinita
cercana al lago, como sombra de árbol
en la brisa moviéndose y bailando.

Persistentes, como estrellas que brillan
y centellean en la Vía Lactea,
se extendían en infinita línea
en los márgenes de la blanca playa.
Diez mil de una mirada pude ver
con sus cabezas meciendo a la vez.

Las olas bailaban tras los narcisos
pero no superaban su alegría.
Ni puede sino alegrarse el divino
poeta en su tan feliz compañía;
miré, y miré, pero poco pensaba
la riqueza que esa vista me daba.

Cuando descanso ahora en mi sofá
con la mente soñando con la nada
se me aparece su visión fugaz
en la imaginación tan deseada
y mi corazón resuena con brío
para danzar con dorados narcisos.



Nota: Traducción de un poema del autor romántico inglés William Wordsworth: "I wandered lonely as a cloud".

viernes, 4 de abril de 2014

El juicio a los inocentes (VII)


Este es el juicio, como siempre ha sido;
en infinitas vueltas se nos muestra,
es recurrente, y lo será por siempre
si no aprendemos a mirar al otro
con el amor que nosotros queremos,
con las palabras que ya nunca suenan
con los ecos puros del corazón.

sábado, 29 de marzo de 2014

El juicio a los inocentes (VI)


Juzga quien es culpable al inocente
(lágrimas se derraman de las nubes),
juzgan al no-creyente los fanáticos
(lágrimas de mi sangre derramadas),
juzgan los amorales a los puros –
Fácil es el juzgar, cuando no sufres...
Él no volverá, pues nunca existió.

jueves, 27 de marzo de 2014

El juicio a los inocentes (V)


La Tierra es dominada por la envidia,
su número ya marca hasta el amor;
los besos encendidos y nocturnos
se salvan por ahora del abismo
huyendo, acelerados, hacia el cielo
dejando tras de sí el viejo rastro:
indecibles llantos, largas tristezas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

El juicio a los inocentes (IV)


Y en la noche se erigen los patíbulos
donde llevan las bestias a los hombres,
donde gritan los niños hacia el viento,
donde cuelgan cadáveres los perros
y se pudren los buenos y los mansos,
los sinceros y fieles,... los mejores.
¡Ha llegado el juicio a los inocentes!

martes, 25 de marzo de 2014

El juicio a los inocentes (III)


Siete son las trompetas que lo anuncian,
siete serán las copas derramadas,
siete son los pecados sin virtudes
(Oh, virtudes perdidas, ¿dónde estáis?,
¿dónde yacéis, dormidas en el barro?,
¿dónde os quedasteis solas y calladas?). –
Él no volverá, pues nunca existió.

lunes, 24 de marzo de 2014

El juicio a los inocentes (II)


La gran bestia, sedienta de pecados,
con furia incontenible arrasa pueblos,
ciudades, continentes infinitos;
su ejército de ciegos esquilmando
la vida, los abrazos, las caricias:
lo humano que nos queda tras sufrir
indecibles llantos, largas tristezas.