"Tiro esta acabada sombra de mí, ineluctable forma humana, llámala que vuelva. ¿Inacabable, sería mía, forma de mi forma? ¿Quién me observa aquí? ¿Quién leerá alguna vez en algún lugar estas palabras que escribo? Signos en un campo blanco." -"Ulises", James Joyce
domingo, 8 de junio de 2014
La nada
En la playa se fijan las huellas
en la arena,
pero el mar, asesino implacable, las borra y deshace.
En mi rostro se trazan arrugas
como un mapa de angustias y penas
para en polvo quedarse
cuando muera.
En papel se registran ideas
que mañana serán olvidadas
y, al final, danzarán en el viento
cual retazos de plumas.
Un camino repleto de pérdidas,
una noche de imágenes pardas,...
El dolor que provoca el que todo se acabe
y triunfe la nada.
miércoles, 4 de junio de 2014
En marcha
En las calles
resuenan
los gritos de
las gentes y en palacios
antiguos se
deshacen los emblemas
al sonar de
los cantos.
¡Grita,
pueblo, grita!
De Coruña a
Sevilla
las plazas
amanecen con banderas
tan nuevas,
que envejecen las polillas
y se rompen
las reglas.
¡Canta,
pueblo, canta!
Desde Lleida
a Granada
lo viejo se
estremece con espanto
al ver que se
le acaba la esperanza
de seguir
estafando.
¡Marcha,
pueblo, marcha
por las
calles y pueblos de esta España
sumergida en
fantasmas!
sábado, 17 de mayo de 2014
Anatomía de la sensación
Muerte,
vida,
las calles
vacías
y los mares
son de
lágrimas.
El sol, el
viento,
los cisnes
muertos
y aullidos de
gente
envueltos en
llamas.
Mensajes sin
respuesta
que esperan ser
leídos,
los perros
abandonados
llenan la noche
con gritos
y prostitutas
con descaro
que se drogan
en las esquinas.
Los borrachos
cantan las canciones
que en la noche
elevan a los dioses
en un mundo de
gente con ojeras
que castiga a
los hombres con desdicha
se canta a la
muerte. Se canta a la muerte
que castiga a
los hombres con desdicha
en un mundo de
gente con ojeras
que en la noche
elevan a los dioses.
Los borrachos
cantan las canciones
que se drogan
en las esquinas
y prostitutas
con descaro
llenan la noche
con gritos.
Los perros
abandonados
que esperan ser
leídos.
Mensajes sin
respuesta
envueltos en
llamas
y aullidos de
gente.
Los cisnes
muertos,
el sol, el
viento,
son de lágrimas
y los mares
vacíos,
las calles,
ríos,
muerte.
sábado, 10 de mayo de 2014
Odessa
En el este
liberan los demonios
de la guerra y
la muerte, el cielo tiñe
a sus nubes con
sangre de inocentes
que en el fuego
se mueren indefensos.
En el oeste se
nos miente siempre;
en el oeste no
se ven las víctimas
si no las
cubren barras y estrellas
u otras
insignias llenas de ignominia.
En el este los
nazis avasallan
y patrullan las
calles con sus botas
tan manchadas
de sangre como antaño
mientras violan
a niñas sin piedad
y cuelgan a
gente.
La muerte y la
sangre,
la mentira y la
guerra,
y el grito de
las niñas...
Las palabras y
el ritmo se deshacen
en lágrimas
y con un grito
sordo
se rompen las
formas
para denunciar
la injusticia
y a los perros
que matan
en el este
y a los perros
que callan
en el oeste.
lunes, 5 de mayo de 2014
Un carpe diem negado
«Carpe
diem», nos dijeron
los antiguos,
«coged rosas.»
Y era bueno.
Y lo hicieron
sumergiéndose
en el vino,
en las
espirituosas
bebidas...
Nunca supieron
que, de entre
todas las cosas,
se borraría
el camino...
Y los
momentos, ¡borrados!;
y los besos
que, sinceros,
llenaban el
aire de hados
propicios, de
estrellas claras
y brillantes
cual luceros,
de nuevos
sueños... ¡borrados
para todos
los obreros
que los
lloran tras sus caras!
Y se acumulan
los males
como un
cetáceo varado
atrapado en
hospitales
sin ver nunca
amanecer.
Un carpe
diem negado:
vivimos como
inmortales
en un mundo
condenado
a morir y
perecer.
viernes, 11 de abril de 2014
Como una nube, solo caminaba
Como una nube, solo caminaba
flotando sobre valles y colinas
cuando, de golpe, vi una alejada
multitud de narcisos infinita
cercana al lago, como sombra de árbol
en la brisa moviéndose y bailando.
Persistentes, como estrellas que brillan
y centellean en la Vía Lactea,
se extendían en infinita línea
en los márgenes de la blanca playa.
Diez mil de una mirada pude ver
con sus cabezas meciendo a la vez.
Las olas bailaban tras los narcisos
pero no superaban su alegría.
Ni puede sino alegrarse el divino
poeta en su tan feliz compañía;
miré, y miré, pero poco pensaba
la riqueza que esa vista me daba.
Cuando descanso ahora en mi sofá
con la mente soñando con la nada
se me aparece su visión fugaz
en la imaginación tan deseada
y mi corazón resuena con brío
para danzar con dorados narcisos.
Nota: Traducción de un poema del autor romántico inglés William Wordsworth: "I wandered lonely as a cloud".
viernes, 4 de abril de 2014
El juicio a los inocentes (VII)
Este es el
juicio, como siempre ha sido;
en infinitas
vueltas se nos muestra,
es
recurrente, y lo será por siempre
si no
aprendemos a mirar al otro
con el amor
que nosotros queremos,
con las
palabras que ya nunca suenan
con los ecos
puros del corazón.
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